Encuentro 3
UN VIAJE MISTERIOSO – Momento Central -

Momento 4 (150 min)

  Sin duda parte de nuestra historia está marcada por los lugares que habitamos, que recorremos y con los que nos relacionamos. Los lugares son espacios con los que, más o menos, nos identificamos y a los que les asignamos valor. Hablar de los lugares, es hablar de nuestras experiencias, o dicho en otras palabras es hablar de nosotros mismos y de nuestra vivencia social. Por ello, hoy nos daremos la oportunidad de explorar los lugares donde transcurre la vida de los niños y niñas, así como de conocer los significados que ellos y ellas les conceden a dichos lugares.

 

1. Les contaremos a los niños y niñas que el reto de hoy consiste en cuatro pruebas que requieren del ingenio e imaginación de todos y todas.

2. Antes de realizar cada prueba los niños y niñas deberán resolver una adivinanza (de frutas) que les entregaremos. Descubramos sobre qué tratan:

  • ¿Qué se pela por la panza, se lleva en bolsas o cestos y si es verde tú haces gestos?
  • Solución: naranja
  • Verde por fuera, roja por dentro y con bailarinas en el centro.
  • Solución: sandía
  • El sol las madura, las manos las recogen, el pie las tritura, la boca las come.
  • Solución: uvas
  • Tiene ojos y no ve, tiene barba y no es un hombre, tiene agua y no la bebe ¿Qué es?
  • Solución: coco


3. Veamos en qué consisten los retos de hoy:
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1

a. Mi hogar (40 min)
Primero invitaremos al grupo a que solucione la primera adivinanza. Luego que tenga la respuesta le contamos en qué consiste este primer reto. En este momento del encuentro vamos a proponerles a los niños y niñas que dibujen el lugar donde viven con los diferentes espacios y objetos que se encuentran allí.

Cuando tengan su dibujo les pediremos que lo marquen con las siguientes convenciones:

  • Círculo amarillo
    Los lugares u objetos que más valoran y que son de su agrado
  • Círculo azul
    Los lugares que menos les gustan
  • Círculo verde
    Los lugares que menos visitan
  • Círculo naranja
    Los lugares en los que permanecen más tiempo.

Cuando hayan terminado los y las invitaremos a que presenten su dibujo ante el grupo y les plantearemos preguntas sobre el pasado de esos objetos y lugares, así como y el significado que ellos y ellas le otorgan. Luego les propondremos que elaboren un dibujo de cómo era su hogar tiempo atrás (en caso de que los niños y niñas hayan vivido en el mismo lugar, les preguntaremos por los cambios físicos de ese lugar y les pediremos que los pinten) con las mismas indicaciones que en el ejercicio anterior. Mientras pintan, propiciemos un espacio de dialogo con ellos y ellas alrededor de lo que están pintando, el cambio que ha tenido la casa, las relaciones del hogar, el número de integrantes, así como las relaciones que sostenían en dicho momento. Procuremos abrir un espacio en el que los niños y niñas se escuchen entre sí y puedan conocer el presente y pasado familiar de cada uno(a), así como puedan identificar colectivamente las coincidencias y particularidades de los hogares. Luego, les entregaremos la segunda adivinanza.

2

b. Mapeemos nuestro entorno (25 min)
Antes de iniciar el ejercicio, les diremos a los niños y niñas que este ejercicio se basa en el aporte de todos y por tanto es importante que nos escuchemos y valoremos las opiniones de los demás. Luego les invitaremos a pensar en qué lugar se encuentra ubicada su casa (hacía las afueras del municipio, en el centro, al lado de río, del mar, de la carretera, etc.). Enseguida extenderemos los pliegos de cartulina (unidos por los extremos) en el suelo del centro del espacio y dibujaremos un lugar que consideremos central en nuestro territorio (la plaza, el parque, la iglesia, etc.). Luego les pediremos a los niños y niñas que ubiquen su casa con relación a ese punto y la dibujen en el mismo papel. Pintarán colectivamente. Cuando ya las tengan les propondremos que dibujen los lugares más importantes para ellos y ellas (vías, caminos, canchas, parques, colegio, iglesia, las casas de sus amigos, de sus familiares…). Una vez lo hagan, los invitaremos a que dibujen los recorridos que ellos y ellas hacen de su casa al colegio y a otros lugares que frecuenten (cada uno lo hará con un color diferente y en líneas punteadas). La idea con esta elaboración colectiva del mapa es indagar acerca de los lugares que son más representativos para los niños y niñas, el por qué lo son, si esas representaciones se comparten entre unos y otros y qué significados les dan. Además tiene el interés de conocer acerca de las rutas o caminos que usualmente son empleadas por ellos y ellas y los sentimientos que les generan. Para ello, a medida que vayan dibujando, les plantearemos preguntas como:

· ¿Esa es la única ruta?
· ¿Por qué esta ruta y no las otras?
· ¿A quiénes se encuentran en el camino?
· ¿Qué pasa si toman otra ruta?
· ¿Cuándo toman otra ruta?
· ¿En las rutas que transitan se han encontrado con lugares que les produzcan miedo, felicidad o tristeza? ¿Cuáles son? ¿Por qué generan esos sentimientos?
Después de conversar sobre este ejercicio les entregaremos la tercera adivinanza.

3

c. Máquina del tiempo (25 min)
Si en las anteriores estaciones dividimos el grupo, en esta los juntaremos de nuevo. Luego les a los niños y niñas pediremos que se ubiquen en círculo y cuando estén en silencio, damos paso a la voz del Guardián de las Memorias

Les ayudaremos a crear al menos dos máquinas del tiempo y en lo posible participaremos en ella. Pero antes les pediremos que definan qué es el tiempo para ellos y ellas y qué significa ir hacia atrás en él. Escribiremos las ideas en un pliego de papel periódico a la vista de todo el grupo. Luego les vamos a dar un momento para planear la construcción de su máquina, las funciones que tiene, el nombre, la capacidad que tendrá de viajar hacia atrás (qué tan hacia atrás puede viajar: horas, minutos, días, años, siglos). Deben dejarla lista para ponerla en marcha. Cuando las tengan listas pondrán a funcionar su máquina ante sus otros amigos, estas máquina les permitirá viajar en el tiempo y hablar de lo vivido o recordado tiempo atrás. Vale aclarar que el tiempo atrás es entendido aquí como el tiempo pasado.

Después todos los niños y niñas socializarán el ejercicio y en un pliego de papel periódico comenzaremos a listar una característica de cada una de las máquinas del tiempo que se construyeron. La idea es que al final tengamos un listado que describiría la versión colectiva de la máquina del tiempo del grupo, la cual llevaremos al siguiente encuentro (el cuarto) para otra actividad.

Luego les entregaremos la cuarta adivinanza.

4

d. Correcaminos (60 min)
¡Nos vamos de expedición!

Teniendo en cuenta la distancia, el tiempo y la seguridad, vamos a elegir con los niños y niñas dos de los recorridos de la casa al colegio que marcaron en el mapa realizado en la penúltima actividad. Antes de partir tenemos que tener clara la ruta que vamos a tomar. De ida se puede hacer uno y de vuelta otro diferente.

Como el recorrido va a implicar acercarse a una de las viviendas de los niños y niñas, exploraremos la posibilidad de visitarla solicitando permiso a la madre y/o al padre de los participantes.

Durante el recorrido vamos a motivar al grupo a que conversemos acerca de los lugares que transitan a diario y si están dibujados en el mapa que realizamos juntos (lo llevaremos al recorrido), en caso que no estén representados, les pediremos que los dibujen en el mapa para complementarlo. Dialogaremos con los niños y niñas sobre las historias, anécdotas y vivencias que han experimentado en los lugares que recorren, si conocen, recuerdan o les han contado de cambios o historias de esos lugares y qué de esos cambios y de esas historias les llama más la atención y por qué.

  Este es un momento muy, pero muy importante. Dentro de la travesía. El recorrido en sí, aunque es significativo, no es el mayor propósito de la actividad. Este es más un pretexto para que salgan a la luz las reflexiones que tienen los niños y niñas sobre el presente y pasado de su territorio. Intentaremos explorar si las vivencias de ellos y ellas han cambiado con el pasar del tiempo, a qué o a quiénes le atribuyen ellos esos cambios y cómo los valoran. Esto nos ayudará a identificar las comprensiones que los niños y niñas tienen sobre su territorio y sobre quienes lo habitan, además de evidenciar si dichas comprensiones están asociadas o no con la dinámica del conflicto armado, y en tal caso, cómo son interpretadas por ellos y ellas.

 

Pasada una hora regresaremos con los niños y niñas al lugar donde había iniciado el encuentro para finalizar la jornada.