El Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) recibió a Sara Morales, vocera y fundadora de la Corporación Rosa Blanca, y a Adel González Guzmán, representante legal de esta organización, en un espacio de diálogo sobre las experiencias y necesidades de víctimas del conflicto armado, particularmente de mujeres que fueron reclutadas cuando eran niñas y adolescentes por la narcoguerrilla de las FARC-EP.
En reunión con el director general del CNMH, D’Mar Córdoba Salamanca, las directivas de la Corporación Rosa Blanca expusieron la situación de víctimas acreditadas ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por hechos relacionados con reclutamiento forzado, violencia sexual y violencia de género. También destacaron la necesidad de ampliar la visibilización de las diferentes modalidades de reclutamiento de niños, niñas y adolescentes y de reconocer la gravedad de las secuelas que estas violencias dejan en quienes fueron afectados desde edades tempranas.
En la conversación se señaló que las violencias asociadas al reclutamiento comprenden distintas formas de victimización por parte del grupo terrorista de las FARC-EP. Se mencionaron, entre otras, violencia sexual, violencia de género, violencia reproductiva y tortura, como parte de los hechos que han sido denunciados y abordados en los procesos ante la JEP. El encuentro también permitió conocer parte del trabajo que adelanta la Corporación Rosa Blanca en el acompañamiento a las víctimas. De acuerdo con lo expresado durante la reunión, la organización brinda asesoría jurídica y psicosocial y acompaña a víctimas acreditadas en diferentes procesos relacionados con los hechos sufridos durante el conflicto.
Para el CNMH, estos espacios de escucha son fundamentales en la construcción de una memoria histórica que reconozca las experiencias de todas las víctimas y contribuya a su dignificación. La memoria, entendida también como un ejercicio de reconocimiento, permite recoger las voces de quienes vivieron el conflicto y preservar sus relatos para las generaciones presentes y futuras.
Sara Morales resaltó precisamente la importancia de contar con este espacio en el Centro Nacional de Memoria Histórica, y señaló que constituye una posibilidad para dignificar la memoria de las víctimas. De igual manera, reiteró el compromiso de la Corporación Rosa Blanca con la reivindicación de la memoria histórica de las víctimas del conflicto armado y, especialmente, de los niños y niñas que fueron reclutados por las FARC-EP.
El CNMH reafirma así su disposición para escuchar a las víctimas y acompañar los procesos de memoria que permitan visibilizar las múltiples dimensiones de las violencias ocurridas durante el conflicto armado, reconociendo sus experiencias y contribuyendo a que estas historias hagan parte de la memoria del país.







