Apreciadas Señoras y Señores

Representantes del Gobierno Central, demás ramas Y organismos autónomos
Invitados internacionales
Entidades de La Rama Ejecutiva
Víctimas, organizaciones sociales Y sociedad civil.

Les damos la bienvenida al Primer Seminario de Archivos de Derechos Humanos, Memoria Histórica y Transparencia realizado por el CNMH

En primer lugar, quiero hacer un reconocimiento muy especial a la Doctora MARCELA INÉS RODRÍGUEZ, directora técnica de la unidad de Archivos y Derechos Humanos del CNMH, por su liderazgo y capacidad organizativa sin las cuales este evento no habría tenido lugar.

De igual manera, quiero agradecer a todas dependencias, directivos y funcionarios del CNMH que aportaron su esfuerzo a este proyecto.

Señoras y señores, Colombia es un país afectado por violencias de diversa naturaleza que han perjudicado su desarrollo económico, el bienestar y la seguridad de sus habitantes e incluso han puesto en entredicho sus tradiciones democráticas.

Sin embargo, nuestro país ha demostrado con creces una inmensa capacidad de resistencia y de superación frente a las desgracias vividas. A pesar de la gravedad innegable de acontecimientos trágicos ocurridos en las últimas décadas, nuestras gentes prosiguen sus vidas, encaran el dolor, realizan sus duelos y son capaces de seguir adelante. El nuestro, aunque no lo parezca, es un pueblo trabajador, honrado y emprendedor que no se arredra ante las dificultades.

Aunque no podemos negar que las violencias desatadas en el marco del conflicto armado entre el Estado y grupos armados ilegales, como guerrillas de inspiración comunista y socialista, paramilitares o autodefensas, bandas criminales y de narcotraficantes, dan la imagen de un país al borde del caos, en guerra civil, en el que sus habitantes se agreden por cualquier motivo, y del que hasta ciertos intelectuales dicen que “este un país de asesinos, edificado sobre la violencia”, lo cierto del caso es que las violencias que sufrimos no han involucrado a la mayor parte de la sociedad, no estamos divididos entre guerreristas o violentos y pacifistas pues la inmensa mayoría es pacífica, no ha militado en favor de unos u otros grupos armados ilegales.

Vale la pena que se tenga en cuenta y se reconozca que el estado colombiano habiendo reinstaurado la democracia en 1958 después de 5 años de interrupción, ha seguido un derrotero reformista y ajeno a experiencias dictatoriales o militaristas. Por ejemplo, el Frente Nacional durante el cual hubo algunas restricciones de tipo electoral fue útil en el restablecimiento de la paz y la convivencia entre liberales y conservadores, tuvo, además, una vigencia limitada a 16 años. Al final de este, el país inició un período de aperturas que refrescó la vida política y enriqueció los certámenes electorales.

Hacia fines de los años ochenta y comienzos de los noventa Colombia cambió su constitución política por una que aún nos rige y que fue bautizada como progresista y reconocedora de derechos fundamentales, así como la constitución de la paz. De manera casi simultánea se dio comienzo a una experiencia que incrementó el interés y la participación ciudadana en los destinos de sus localidades, me refiero a las elecciones para alcaldes y gobernadores.

Pero, este camino, que presento de modo muy ajustado, no estuvo exento de conflictos sociales, contradicciones profundas, enfrentamientos armados, surgimiento de grupos guerrilleros y paramilitares, cuestionamientos de la democracia. No es la ocasión para brindar interpretaciones acerca de una situación tan contradictoria que nos deja ver dos caras opuestas de una sociedad, por un lado, pujante, con niveles de crecimiento aceptables, sin grandes crisis financieras, con oportunidades y reformas, y de otra parte, el nacimiento y auge de organizaciones que pretendían la toma del poder por la vía de las armas.

Sin duda, el narcotráfico que surgió en los años setenta del siglo pasado y posteriormente tuvo un auge inusitado, se puede considerar como el factor más desestructurante del país, de los lazos sociales, de la institucionalidad, de la política, de la economía y de la cultura. Los opíparos recursos del dinero maldito circularon por todos los poros de la sociedad y cumplieron el papel de gasolina para el surgimiento y consolidación de los grupos armados ilegales de todo tipo.

El Estado colombiano que en principio prestó poca atención al fenómeno guerrillero corrigió esa actitud hacia fines de los años setenta cuando fue creada la primera Comisión de Paz. Luego, bajo la presidencia de Belisario Betancur se dio inicio a la búsqueda de una solución negociada del conflicto armado entre el Estado y los grupos guerrilleros. Desde entonces, todos los presidentes han proseguido en esta política, unos con mayor éxito que otros. La estrategia negociadora del estado colombiana no ha sido, en mi parecer, suficientemente reconocida por organismos y agencias multilaterales y de derechos humanos.

Los gobiernos colombianos no han negado la existencia de una realidad que ha motivado la mirada de organismos internacionales. Me refiero al problema que hoy nos sigue preocupando y que es, en parte, motivo de este evento, la violación en materia grave de los derechos humanos por parte de agentes del estado. El asunto estuvo y aún lo está, orientado a ubicar como único o principal responsable al estado colombiano no obstante que la mayor parte de la culpa de las atrocidades ha corrido por cuenta de los grupos armados ilegales.

Desde los años ochenta y hasta el presente, el Estado colombiano ha respondido al clamor justificado de la opinión nacional e internacional por el respeto de los Derechos Humanos creando entidades que incorporan en sus misiones la defensa, promoción y respeto de los Derechos Humanos. También ha aceptado, a pesar de muchos fallos injustos, las sanciones de cortes internacionales y ha procedido a reparar a las víctimas y a sus familiares por las violaciones.

Quiero resaltar, en síntesis, dos hechos positivos del estado colombiano que hablan bien de su proceder en el contexto de este conflicto armado y de tantas atrocidades sufridas por diversos sectores de la población. De un lado, la persistencia en la política de buscar una solución negociada con grupos armados ilegales, aún al precio de sacrificar una buena dosis de justicia, y de otro, la implantación de políticas en materia de derechos humanos que cruzan distintas instancias y entidades de la vida nacional como la escuela, las Fuerzas Militares, los Medios, los órganos de la Justicia, el Congreso, los partidos políticas, las iglesias. No nos hemos librado totalmente de los males de las violencias y de la violación de los derechos fundamentales por parte de los grupos ilegales, pero nuestra sociedad, nuestro estado y los distintos gobiernos han ido fortaleciendo, legitimando y posicionando los derechos humanos como fundamento esencial de nuestra convivencia.

Ahora bien, el Centro Nacional de Memoria Histórica creado en 2011 por la Ley de Víctimas 1448 tiene como una de sus misiones la de recuperar, acopiar, clasificar, resguardar y proteger los archivos de las organizaciones de víctimas que les han sido entregados en calidad de préstamo o donación y con dicho material forjar una política de derechos humanos en interrelación con otras entidades estatales.

En el marco normativo vigente, los denominados archivos de derechos humanos, comprenden agrupaciones documentales de diversas naturaleza, fechas y soportes materiales, reunidas o preservadas por personas, entidades públicas o privadas, del ámbito nacional e internacional, y cuyos documentos testimonian y contribuyen a caracterizar las graves violaciones a los Derechos Humanos, las infracciones al Derecho Internacional Humanitario y los hechos relativos al conflicto armado interno, así como sus contextos, referidos a:

  1. Graves violaciones a los derechos humanos e infracciones el Derecho Internacional Humanitario.
  2. Acciones institucionales derivadas de la denuncia de tales violaciones o de la reclamación de medidas de atención humanitaria y de las reparaciones materiales y simbólicas.
  3. El contexto local, regional o nacional, del desarrollo del conflicto y sus impactos diferenciados en la población.
  4. Perpetradores de las violaciones a los Derechos Humanos e Infracciones al DIH y su modus operandi.
  5. Acciones de exigibilidad de garantía a los derechos humanos de parte de la sociedad y de las víctimas.
  6. Respuestas institucionales frente a las violaciones a los derechos humanos o de la reclamación de las reparaciones.
  7. Modos de vida, proyectos familiares, sociales, políticos y comunitarios afectados por la dinámica del conflicto armado interno.

En este contexto, el archivo personal de un líder social desaparecido, el archivo de una ONG que busca cooperar con la paz del país, los archivos de las entidades públicas o privadas que tienen en su función el ejercicio de los derechos humanos, son fundamentales para reconstruir la memoria histórica del conflicto armado interno de Colombia.

Por lo anterior, en el marco de la construcción participativa que se viene trabajando en el Centro Nacional de Memoria Histórica y, en particular desde la Dirección de Archivo de los Derechos Humanos, en cumplimiento de las disposiciones de la Ley 1448 de 2011 y decretos reglamentarios y complementarios, se han creado instrumentos que reconocen la importancia de los archivos de Derechos Humanos en el país, como lo son el Registro Especial de Archivos de derechos Humanos y Memoria Histórica, el Protocolo de Gestión Documental y el Archivo Virtual de Derechos Humanos, Memoria Histórica y Conflicto, encargados de reconocerles la importancia a estos archivos como herramienta fundamental contra la impunidad y la garantía de derechos para las víctimas.

Para llevar a cabo el desarrollo de estos instrumentos, el Centro Nacional de Memoria Histórica, reafirma su interés de trabajar en acciones para el fortalecimiento de la Gestión documental en materia de archivos de derechos humanos, memoria histórica y transparencia, para dar cumplimiento a la ley de víctimas y a sus decretos reglamentarios y, de esta manera, dar continuidad a las acciones programadas, entre ellas, la jornada que hoy nos convoca.

Realizar el Primer Seminario de Archivos de Derechos Humanos, Memoria Histórica y Transparencia es de gran importancia para todos los participantes en este evento, por cuanto permitirá interpretar y comprender criterios, normas técnicas, jurídicas y la metodología requeridas para hacer efectiva la creación, organización, transferencia, conservación de los archivos de derechos humanos basados en la  correcta aplicación de las normas y el cumplimiento de la Ley de Víctimas (1448 de 2011) y la Ley General de Archivos (594 de 2000).

De la misma forma, es importante enunciar que en lo concerniente al Registro Especial de Archivos de derechos Humanos y Memoria Histórica, el Protocolo de Gestión Documental y el Archivo Virtual de Derechos Humanos, Memoria Histórica y Conflicto, en el Centro Nacional Memoria Histórica esperamos contar con su apoyo para su fortalecimiento y actualización.

En relación con el Registro Especial de Archivos de derechos Humanos y Memoria Histórica, que inició su implementación el año 2015, al día de hoy, se han elaborado más de 2.546 registros de archivos, en 26 departamentos y 342 municipios, lo cual muestra un universo incipiente frente a la meta fijada como país.

Sobre el Protocolo de Gestión Documental, oficializado a través de la Resolución 031, del 6 de febrero de 2017, es un documento de vital importancia por cuanto cumple con las disposiciones de la Ley 1448 de 2011, que establece los criterios y las medidas que se deben seguir para la identificación, protección, y garantías de acceso a la información de archivos de derechos humanos, memoria histórica y conflicto armado.

Finalmente, para dar inicio a la presentación de los expositores, desde el CNMH queremos comunicarles que continuamos trabajando en la perspectiva de proteger, preservar y poner al servicio de la sociedad los diferentes documentos, archivos, testimonios y, en general, todos los documentos e informaciones que integran el Archivo de Derechos Humanos con el que hoy cuenta el CNMH y con el objeto de avanzar en la garantía del derecho a la verdad, del que son titulares las víctimas. Continuamos nuestra labor de registro, acopio, custodia, preservación y protección de los diferentes documentos que puedan aportar a la comprensión de lo que nos ha pasado como sociedad en estos más de 50 años de conflicto.

A ustedes, todo nuestro agradecimiento por acompañarnos en esta jornada y cuenten con nuestra asistencia en pro de fines comunes como son la protección y salvaguarda de los archivos y de aquellos relacionados con los derechos humanos.

DARÍO ACEVEDO CARMONA
Director General
Centro Nacional de Memoria Histórica
Bogotá, D.C., 9 de octubre de 2019

Para mayor información, lo invitamos a visitar el micrositio del Seminario de Archivos de Derechos Humanos: Memoria histórica y transparencia.

El pasado viernes 27 de septiembre, el Grupo Bahía, uno de los mayores representantes de la música tradicional del Pacífico, se presentó en el Bulevar del Río de Cali para interpretar algunos de sus éxitos y hablar sobre la importancia de la música para las comunidades negras de la región.

De acuerdo al maestro Hugo Candelario González, director de la agrupación, los ritmos del Pacífico además de ser parte de la riqueza cultural del país han cumplido un papel fundamental “no únicamente desde los procesos emocionales o psicológicos de cada ser humano, sino también ayudando a mantener la unión de las comunidades” y no solo durante el conflicto colombiano sino desde tiempos inmemoriales.

Sin embargo, esa unión que produce la música también ha sido afectada por el conflicto. Algunos grupos armados prohibían que se realizaran los cantos tradicionales durante los rituales funerarios. Además, la minería ilegal, la contaminación de los ríos y la deforestación indiscriminada de los bosques ha disminuido la producción de la palma de chonta, elemento fundamental para la construcción de instrumentos musicales como la marimba.

Al final, el maestro Hugo agradeció la invitación del Museo de Memoria de Colombia para ser parte de la exposición Voces para transformar a Colombia, y la describió como una iniciativa necesaria para la ciudad, la región y el país.

El Consejo Internacional de Museos (ICOM), el Centro Nacional de Memoria Histórica e ICOM Colombia realizarán el primer taller de capacitación en Latinoamérica, desde el 7 hasta el 11 de octubre en El Museo La Tertulia en Cali, Colombia, en el marco de la exposición Voces para Transformar a Colombia del Museo de Memoria de Colombia.

El programa contará con la participación de los talleristas: Marilia Bonas, directora de ICOM Brasil y coordinadora del Memorial da Resistência de Sâo Paulo, Brasil y Armando Perla, gerente de Desarrollo de Museos y Asociaciones Estratégicas en el Museo de los Movimientos en Malmo, Suecia, además asistirán profesionales de museos de varios países latinoamericanos.

En el programa se promoverá la reflexión sobre los retos museológicos y pedagógicos que los museos latinoamericanos contemporáneos enfrentan al desarrollar proyectos y actividades ligados a la construcción de memorias, los conflictos, los procesos de resistencia y resiliencia, el diálogo y la reconciliación.

Este taller busca establecer miradas contemporáneas sobre el quehacer de los museos con miras a que la ciudadanía comprenda estos espacios como lugares para el encuentro y el intercambio de ideas, en donde los visitantes pueden ampliar su entendimiento de diversos hechos y conflictos en diversos contextos latinoamericanos.

Al tratarse del primer taller de este tipo que se realiza en la región, se espera que surjan nuevas ideas y formas de hacer para consolidar a los museos latinoamericanos como espacios de múltiples voces, democráticos e inclusivos donde se aborda el pasado y el futuro de manera crítica y se construyen de manera participativa con las comunidades.


Para más información

Julián Roa
Junta Directiva ICOM Colombia
Correo electrónico: icom.colombia@gmail.com

Hablamos con Francisco Estévez, director del Museo de Memoria y los Derechos Humanos de Chile, sobre la creación y apropiación de uno de los lugares de memoria más importantes de Latinoamérica, luego de casi 10 años de su inauguración.

Por Laura Cerón para el CNMH

Francisco Estévez, director del Museo de Memoria y los Derechos Humanos de Chile, acompañó la instalación que el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) tuvo en la Fiesta del Libro de Medellín. Este espacio, compartido con el Museo Casa de la Memoria de Medellín, amplió las reflexiones sobre creación y protección de la memoria histórica en Colombia y Latinoamérica desde distintos ámbitos: periodísticos, educativos, culturales, artísticos y museísticos.

En una charla junto a Rafael Tamayo, director del Museo de Memoria de Colombia, y Catalina Sánchez, directora del Museo Casa de la Memoria de Medellín, Estévez compartió nuevas miradas frente a la construcción de memoria. Bajo su dirección, el Museo de Memoria y los Derechos Humanos de Chile ha tomado como bandera la visibilización y protección de las víctimas que dejó la dictadura y ha buscado convertirse en un espacio donde las luchas actuales de la sociedad chilena puedan ser leídas bajo una mirada crítica. Aquí compartimos sus reflexiones.

¿Cómo surge la necesidad de crear un museo de memoria en Chile?

El museo se crea a partir de los informes de las comisiones de verdad y reconciliación, que se elaboran con el objetivo de contribuir al esclarecimiento de las principales violaciones de los derechos humanos cometidas entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990. Estos informes cuentan con mucho detalle cómo ocurrió la represión en esos años, se identifican también las víctimas y se señalan las circunstancias de su ejecución o desaparición. Los informes establecen una verdad transversalmente aceptada, no unánime, de lo que pasó en esos años, y casi como una recomendación de estos informes surge la necesidad de construir un museo de la memoria. Empieza su construcción en el 2008 y termina 2010, desde entonces ya han pasado diez años.

¿Cómo se ha apropiado la ciudadanía del Museo?

Considerando que Chile tiene menos población que Colombia (18 millones vs. 49 millones), recibimos al año 200.000 personas. Para Chile es bastante y su número incrementó a partir de una ofensiva negacionista que hubo contra el Museo. Eso afirmó la necesidad de su existencia. Un tercio son estudiantes de distintos liceos y colegios, el otro tercio son turistas, particularmente de América Latina, y la otra parte es público general.

¿Cómo logra el Museo en Chile que la gente sienta empatía por las historias presentes en él?

El Museo es un lugar de mediación con el derecho a la memoria que tienen todos los ciudadanos. Para mí la clave de la empatía es que la persona sienta que tiene el derecho natural de hacer uso de la memoria y sentirse dueño, no materialmente, sino simbólicamente del lugar donde está. Esa, a mí juicio, es la base de la empatía.

¿Cómo alcanza su legitimidad el Museo de Chile?

A nivel parlamentario se acaba de formar un grupo de amistad parlamentaria con el Museo. En él hay de todas las posiciones políticas. También hay una buena relación con los ministerios y no es fácil porque este es un museo que podría vincular más a la oposición respecto al actual gobierno. Sin embargo, entendemos que este museo debe estar situado más allá de ese conflicto y es la identidad de la memoria y la prioridad de la defensa de los Derechos Humanos y de la democracia. Hay otras formas de lograr legitimidad y es reconocer a las personas que visitan el Museo como ciudadanos de la memoria.

El relato que cuenta el Museo en Chile parte de un consenso. ¿Ese relato puede llegar a cambiar con el tiempo o es algo fijo que a partir de ahí marca otras perspectivas?

Tiene que cambiar porque el relato también está situado históricamente. Lo que no cambia es la identificación de las víctimas y de las violaciones a los derechos humanos que se cometieron en relación a esas víctimas. El relato tiene que introducir nuevas perspectivas, va tomando elementos del tiempo presente que son indispensables para que el Museo tenga también un significado de actualidad.

Por ejemplo, ante la emergencia del movimiento feminista de América Latina y el mundo surge la pregunta: ¿De qué modo está verdaderamente visibilizada la lucha de las mujeres en el corazón de la democracia y los derechos humanos? Durante la marcha de ‘Ni una menos’ vi el lienzo de los familiares de ejecutados políticos, liderado principalmente por mujeres que pertenecen a esa agrupación de familiares. Eso demuestra que su demanda como familiares de víctimas de la dictadura también tiene diálogo presente y actual con las demandas feministas. Eso te obliga a tener un museo conectado con las exigencias actuales y te obliga a repensar también la muestra.

¿Cómo trabaja el Museo con otros lugares de memoria de Chile?

Si uno recorre el país se encuentra muchos lugares y sitios de memoria. Eso es un desafío porque un museo de la memoria solo se puede entender en red. Un sitio muy emblemático es lo que se conoce como Villa Grimaldi, hoy día Parque por la Paz, ubicado en la zona oriente de la ciudad de Santiago. El presidente de ese sitio de memoria es integrante del directorio del Museo. Entonces, sí hay líneas de cooperación para hacer exposiciones; es una relación que debe construirse, que no estaba de por sí, pero es indispensable ver que la memoria es una, que se construye socialmente y que se construye más allá de las individualidades y de los intereses de una u otra institución.

¿Qué va a ocurrir con la construcción del Museo de la Democracia, que busca contar otro relato distinto al del Museo de Memoria y los Derechos Humanos?

Sí existió por parte del gobierno actual la idea de un museo de la democracia y no sé cómo se va a concretar. Es complejo, porque quienes proponen ese museo lo que buscan es justificar el golpe. Decir que había una crisis tan grande durante la democracia en Chile, con el gobierno de Allende, que el golpe fue inevitable. También quieren hablar de la recuperación de la democracia, pero entonces, ¿cómo van hablar de la democracia saltándose todo el período de la dictadura? Las contradicciones están.

¿Cómo han hecho al interior del Museo para defender los derechos humanos cuando existen posiciones políticas que pueden estar en contra de este relato?

No hay una receta, pero sí hay una visión y es que esta no es cualquier memoria, es una memoria que está en diálogo con la democracia y los derechos humanos. Sí hay personas que no tienen una posición democrática o que relativizan la importancia de los derechos humanos. Lo que nos interesa es convocar a aquellas personas para quienes la democracia y los derechos humanos son importantes y no importa la posición política que tengan, si es de centro o es de derecha o izquierda.

¿De qué forma dialoga el Museo con las nuevas generaciones?

Un dato importante es que el Museo está vinculado a la malla curricular. Cuando estudian historia hablan también de derechos humanos y voluntariamente muchos profesores deciden traer a sus estudiantes al Museo. Un componente clave del Museo es la educación y como en general los profesores tienen una conciencia más crítica informan en el colegio que desean ir al Museo de la Memoria. Hay distintas formas: conciertos, actividades que la gente puede encontrar para relacionarse con el Museo y el Museo es hoy en día una institución social muy reconocida.

  • Cúcuta recibe la instalación del Museo de Memoria de Colombia en el marco de Juntos Aparte, la segunda versión del encuentro internacional de arte, pensamiento y fronteras.
  • Con esta apuesta, el Museo de Memoria de Colombia busca unirse a una gran conversación sobre tránsito y migraciones en la frontera colombo-venezolana.
  • La exposición estará abierta del 28 de septiembre al 16 de noviembre, de lunes a viernes de 8 am a 12 pm y de 2pm a 7pm. Sábados hasta el mediodía. Entrada gratis.

Desde el 28 de septiembre al 16 de noviembre, el Museo de Memoria de Colombia abre sus puertas en Cúcuta para recordar las historias de vida de quienes han tenido que migrar por la frontera colombo-venezolana. Esta instalación busca ser un escenario para el encuentro, en donde todos podamos plasmar nuestros recuerdos a través del dibujo, la costura y la pintura. Queremos conocer las memorias detrás de un plato, las preparaciones gastronómicas que han pasado de generación en generación, rescatar aquellos platos que nos hacen sentir en casa. ¿Qué plato te recuerda tu hogar? ¿Cuáles son los ingredientes y los pasos para prepararlo? ¿Qué emociones te evoca? La instalación será una casa que entre todos podremos construir con nuestros recuerdos.

La biblioteca Julio Pérez Ferrero será la sede principal. Con otros edificios y lugares emblemáticos, la biblioteca complementa el circuito de arte creado para la segunda edición de Juntos Aparte, la versión en Colombia de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de América del Sur (Bienalsur).

Al ser Cúcuta la frontera más dinámica de América Latina y ante la crisis migratoria vista con mayor intensidad en los últimos años, se hace necesario compartir las historias de violencia y dolor, pero ante todo de dignidad y fortaleza que ha dejado el conflicto armado.El eje central son las millones de víctimas, personas y comunidades que han sido vulneradas durante muchos años, pero que aún en silencio han construido caminos de paz y esperanza.

Rafael Tamayo, director del Museo de Memoria de Colombia, resalta la importancia de participar en este tipo de eventos: “Es una oportunidad para que las personas comprendan y apropien las acciones culturales, artísticas y de memoria como expresiones de paz. Es la primera vez que el Museo llega a Cúcuta y esperamos sea el inicio de un intercambio permanente con las iniciativas y proyectos de una ciudad tan importante para nuestro país”.

Dos actividades marcarán el paso del Museo por Cúcuta: la primera será la Caravana Juntos Aparte, que inicia el sábado 28 de septiembre a las 6:00am desde el Puente Internacional Simón Bolívar hasta el Centro Cultural Quinta Teresa, donde tendrá lugar un acto poético. Se harán varios performances a lo largo del trayecto y el Museo de Memoria de Colombia estará acompañado por una obra artística, hecha por el artista local Jeider Sánchez, que será posteriormente instalada en la Biblioteca.

La segunda se tratará de un evento el día 2 de octubre a las 6:30 pm en la biblioteca Julio Pérez Ferrero que buscará acercarse a la memoria sensorial más íntima de los participantes a través de la música y la comida. Una memoria que cambia cuando debemos migrar a otro lugar por un mejor futuro. “Vivir en la frontera: arte y gastronomía” quiere ser un espacio en el que reconozcamos las tensiones, miedos, anhelos y nostalgias que guardan los alimentos, pero que al tiempo nos unen con las demás personas.

Durante esta última experiencia multisensorial, Jacobo Sharon, quien viene del Catatumbo, participará con la preparación de un postre típico de la región elaborado con ingredientes que se han ido perdiendo por la expansión de los monocultivos en la zona. Laura Sierra, cucuteña de nacimiento pero venezolana de corazón, compartirá el plato con el que  ha unido a su familia en los momentos más difíciles. Finalmente, nos acompañará Camila Rangel, líder de los talleres de costura y tejido en Villa del Rosario, para compartir la experiencia del tejido en la frontera. El inicio estará a cargo de la agrupación 5ta con 5ta Crew, que a través del hip hop, el grafiti y el breakdance le ha apostado a la convivencia y al desarrollo comunitario en la región de Norte de Santander.

El Museo de Memoria de Colombia es un escenario vivo, abierto, incluyente y participativo para las víctimas y la sociedad en general, que aporta a la consolidación del papel de la memoria histórica como derecho y patrimonio público, reconociendo la pluralidad de las memorias del conflicto armado y promoviendo una cultura democrática para la no repetición.


Para mayor información

Laura Angélica Cerón
Comunicaciones Museo de Memoria de Colombia
301 706 3841
laura.ceron@cnmh.gov.co

  • Conmemora Radio, el programa radial del Centro Nacional de Memoria Histórica, acompañará al Museo de Memoria de Colombia en su visita a Cali.
  • La radio como aliada de la  memoria hará presencia en tres universidades y dos espacios icónicos de la ciudad para acercar a los caleños las historias de las víctimas.
  • Habrá presentaciones especiales de los artistas Hugo Candelario, Elena Hinestroza y Cynthia Montaño.

Conmemora Radio, el programa radial del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), se tomará las calles de Cali, desde el 26 de septiembre al 10 de octubre, acompañando al Museo de Memoria de Colombia durante la itinerancia de la exposición “Voces para transformar a Colombia”.

Como es usual, Conmemora, que durante 6 años ha hecho presencia en múltiples territorios y espacios del país para abrir sus micrófonos a todas las voces de las víctimas del conflicto armado, llegará a la capital del Valle del Cauca cargada de música, poesía, teatro y otras expresiones artísticas y culturales que buscan contar y dignificar las historias de las víctimas.

Serán cinco los momentos en que Cali podrá conectarse con esta propuesta sonora, que estará acompañada de los curadores del Museo y con la presencia de distintos artistas de gran trayectoria de la región.

Esta será la programación:

Jueves 26 de septiembre
Lugar: Universidad ICESI
Hora: 11:00 a.m. a 2:00 p.m.

La encarga de prender los parlantes será Cynthia Montaño, cantante caleña reconocida por alzar su voz en defensa de los derechos de la mujer con la fusión de ritmos africanos, folk y música tradicional del Pacífico.


Viernes 27 de septiembre
Lugar: Bulevar del Río
Hora: 5:00 p.m. a 8:00 p.m.

El cantante, compositor y director del Grupo Bahía, Hugo Candelario, contará la importancia de los saberes ancestrales del Pacífico a ritmo de la marimba.


Jueves 3 de octubre
Lugar: Universidad Autónoma de Occidente
Hora: 11:00 a.m. a 2:00 p.m.

La agrupación de música del Pacífico Proyecto Selva Guapí y el grupo danza indígena Wara se unirán para recordar la importancia de los pueblos indígenas y las comunidades negras de la región.


Sábado 5 de octubre
Lugar: Colina de San Antonio - Ágora de los cuenteros
Hora: 6:00 p.m. a 9:00 p.m.

Con cuentos y un radio teatro el colectivo sonoro Noís Radio y los cuenteros de Santa Palabra prometen a través de la narración oral rescatar del olvido algunas voces que durante años han intentado ser calladas.


Jueves 10 de octubre
Lugar: Pontificia Universidad Javeriana
Hora: 11:00 a.m. a 2:00 p.m.

La cantaora Elena Hinestroza, oriunda de Timbiquí, Cauca, llegará con su agrupación Integración Pacífico a ponerle ritmo a la memoria y darle cierre a este espacio radial.

Con la distribución de más de 6.000 libros de nuestras investigaciones e informes, entre ellos el Basta Ya!, 21 conversatorios, una muestra de 38 fotografías y los sonidos de las historias que han marcado el horror y la resiliencia de las víctimas del conflicto armado colombiano, el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) cerró su participación en la 13° Fiesta del Libro de Medellín.

Una de las charlas que más llamó la atención de los asistentes fue la dirigida por el director de la entidad, Darío Acevedo, sobre la democratización de la investigación del CNMH con Colciencias, en la cual el público pudo conocer las líneas de trabajo y filosofía de este convenio que “le abre la oportunidad a más de 1.200 grupos calificados para realizar investigación”.

Entre los ejes que se encuentra en el convenio hay temáticas como conflicto armado, violencia política y sus lazos con los fenómenos políticos, sociales, económicos y culturales; conflicto armado en el marco socioeconómico y sociopolítico; memorias de las víctimas y el conflicto armado; pedagogía de la paz y la reconciliación.

Otro de los conversatorios destacados en la Fiesta fue el de Museos de Memoria Histórica en Latinoamérica: Aprendizajes y Desafíos, que se realizóen elCafé Arcadia donde  participaron los directores de tres de las instituciones que llevan la batuta en temas de memoria: Catalina Sánchez, directora del Museo Casa de la Memoria de Medellín, quien habló de la construcción de una experiencia a nivel local; Rafael Tamayo, director del Museo de Memoria de Colombia, el museo a nivel nacional delegado para reparar a más de 8 millones de víctimas del conflicto, y Francisco Estévez, director del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile, que el próximo año cumple 10 años de existencia en este país.

Por otro lado, la dirección de Archivo de Derechos Humanos del CNMH debatió sobre el manejo, tratamiento y conservación de los archivos que las víctimas y sus organizaciones les han confiado a la entidad; también se discutió sobre las formas en que la preservación de dichos materiales se convierte en un mecanismo de reparación integral, además de los protocolos para la conservación de los mismos.

Un conversatorio  más que se dio fue sobre la situación de las comunidades indígenas frente al conflicto armado colombiano, y como parte del proceso de la divulgación del micro sitio y del informe ‘Tiempos de vida y muerte, memorias y luchas de los pueblos indígenas en Colombia’.

Este espacio tuvo gran acogida entre los asistentes quienes pudieron conocer la concepción que tienen las comunidades indígenas frente a la memoria, generando debate sobre el proceso que se transmite de generación en generación mediante la danza, los tejidos, los alimentos y los rituales tradicionales, que de alguna manera han sido afectados con el conflicto.

La Fiesta del Libro también dio la oportunidad para realizar una jornada de trabajo con 21 delegados del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín, donde se conversó sobre la forma en que dichas entidades se convierten en escenarios para el debate y la conservación de la memoria histórica; además de los usos que se les pueden dar con las comunidades, entre ellos la proyección de documentales, jornadas de análisis de memorias sonoras o lecturas colectivas.

Finalmente, uno de los eventos de cierre de la Fiesta del Libro, fue el conversatorio “Verdad y Memoria: dos faros que iluminan la reconciliación”. En este  participaron Cathalina Sánchez, directora del Museo Casa de la Memoria de Medellín, Saúl Franco de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV), y Darío Acevedo, director del CNMH y se discutió sobre el papel del perdón y la importancia de no construir una única verdad.

"La verdad no es del CNMH ni de la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad (CEV), nosotros solo somos unos parteros de la verdad. Aquí hay una gran oportunidad de contar eso que tienen adentro", expuso Saúl Franco, comisionado de la CEV.

Por otro lado, Darío Acevedo dijo que "no puede existir una sola verdad, no definitiva ni única, sobre algo que nos ha dividido como Colombianos".

En el marco de la construcción participativa que se viene trabajando entre la Dirección de Archivo de los Derechos Humanos del Centro Nacional de Memoria Histórica CNMH y el Archivo General de la Nación “Jorge Palacios Preciado” desde el año 2012, y en cumplimiento a las disposiciones de la Ley 1448 de 2011 y decretos reglamentarios, se han creado instrumentos que reconocen la importancia de los archivos de Derechos Humanos, como el Registro Especial de Archivos - READH, que busca identificar y localizar archivos de Derechos Humanos, con el único fin de proteger los mismos, para que documente los hechos de violencia ocurridos con ocasión del conflicto armado en Colombia, y el Protocolo de Gestión Documental, encargado de reconocer la importancia de los archivos como herramienta de lucha contra la impunidad y la garantía de los derechos de las víctimas.

Para llevar a cabo la socialización y realización de este instrumento, las Entidades mencionadas y en desarrollo del Convenio Interadministrativo No.273 de 2019, organizaron 4 eventos de media jornada, los cuales terminaron el pasado jueves 19 de septiembre y que estuvieron dirigidos a Entidades del Estado, Organizaciones Sociales y de Víctimas del conflicto armado y personas naturales con las cuales se ha venido trabajando en procesos de fortalecimiento, y demás público interesado en el tema de archivos de Derechos Humanos.

A cada jornada asistieron aproximadamente 200 personas, y se trataron, adicional a los temas enunciados buenas prácticas para la Gestión Documental en Archivos de Derechos Humanos, además de socializar la ruta de inspección, vigilancia y control que se está llevando a cabo en estos archivos. “Lo que hemos notado con estas jornadas es el aumento del interés y el compromiso para conocer este tema. Estoy segura de que esto va a traer resultados positivos en el cumplimiento de la Ley de Víctimas”, dijo Patricia Echeverri, funcionara de la Dirección de Archivos.

El acopio, registro y sistematización de archivos son aportes fundamentales a la reparación integral de las víctimas, pues amplían el conocimiento sobre las violaciones a los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario en el conflicto armado. “A las mujeres víctimas nos interesa aprender las directrices para hacer memoria y recoger toda la documentación sobre la violación a los derechos de las mujeres”, dijo Luz Martina Pérez, una lideresa que asistió a la jornada.

Se precisa que estas jornadas de fortalecimiento, no solo fueron de importancia, para las víctimas, sino también para los funcionarios públicos que trabajan con el tema.  Por ejemplo, el subteniente Cristian Rodríguez, de la Dirección de Memoria Histórica del Ejército, quien destacó la posibilidad de “actualizarnos y conocer la normatividad, porque a nivel institucional tenemos un deber de construcción de memoria, de visibilizar a nuestras víctimas y aportar al proceso de construcción de paz y de verdad”.

Al final del evento, Yenni Marcela Gasca, coordinadora del Grupo de Inspección y Vigilancia a los archivos del Archivo General de la Nación, concluyó que es indispensable velar por “la protección, custodia y conservación de estos archivos” e incentivar “medidas para que las entidades tengan autonomía, autocontrol y autogestión frente a las acciones que deben cumplir”.

Finalmente, la Dirección de Archivos de Derechos Humanos sigue comprometida con generar estos espacios para fortalecer el debido registro, acopio, custodia, preservación y puesta al servicio de estos acervos como un componente de su deber funcional, parte importante de la construcción de la memoria  en un ámbito de transparencia.

Portada De los campos minados al campo de fútbolMiembros de la Fuerza Pública víctimas de minas antipersonal integran el Club Héroes de honor, uno de los equipo de fútbol más organizados del país, y el mundo, que juegan con prótesis. Este miércoles van a estar en un partido contra investigadores del CNMH.    

A pesar de no tener una pierna, a los jugadores del Club Héroes de honor los une el amor a la vida, más que al fútbol. Ellos, militares que tendrán un partido de presentación el miércoles 25 a las 11:00 a.m. en Bogotá, son una iniciativa de memoria apoyada por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), que los agrupa como víctimas del conflicto armado en un país que ha dejado, según la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, 11.775 personas afectadas por minas antipersona.

De este universo de víctimas por minas, que existe en Colombia a 31 de agosto de 2019, la mayoría pertenecen a la Fuerza Pública. El registro de la Dirección para la Acción Integral Contra Minas Antipersonal (DAICMA), dice que de 1990 a 2017, 7.028 personas afectadas por estos artefactos eran de la Fuerza Pública y 4.453, civiles.

El país pasó de tener 1.228 víctimas de minas antipersonal en 2006 a 82 en lo que va corrido de 2019. La drástica disminución se debe, entre otras, al trabajo del desminado humanitario que se adelantó a partir del acuerdo de paz entre el Gobierno Nacional y la extinta guerrilla de las Farc. La cifra, que sin embargo preocupa, reafirma la importancia de solucionar los conflictos por medio del diálogo y no de las armas.  

Infografía De los campos minados al campo de fútbol

“La esperanza es que no existan más minas en Colombia”, dice Jhon Jairo Montero integrante del Club Héroes de honor, sobreviviente de una mina que le destruyó el pie derecho, y cuyo relato hace parte de la serie documental de Señal Colombia ¿Y dónde es el partido? “También cayeron campesinos, niños, queremos que esto acabe”, complementa Jhon.

Esta iniciativa, que empezó en 2019 a trabajar con el CNMH, se suma a otros ejercicios de memoria realizados por la entidad con víctimas del conflicto armado del Ejército, la Policía y la Armada, como Esa mina llevaba mi nombre, la serie radial Los pasos rotos, el informe de esclarecimiento La guerra escondida. Minas Antipersonal y Remanentes Explosivos en Colombia y el especial transmedia Relatos de selva.

“La realización de actividades deportivas competitivas permite estimular la autoestima de todos los jugadores, ya que los logros obtenidos son el resultado del esfuerzo y el aporte realizado por cada uno de ellos; así pues, a través de este club, también les permite fortalecer sus lazos afectivos con familiares y amigos, mostrando una vez más que son útiles y pilar fundamental de la sociedad”, explica Nelson Ramírez, presidente de la Fundación Héroes de honor.

“Este partido es importante pues visibiliza el trabajo de miembros del Ejército Nacional que se han visto afectados por el uso de minas antipersona y también la resiliencia que han demostrado para superar un hecho tan traumático como lo es la pérdida de una extremidad y el daño emocional generado”, concluye Jhon Bayron Bedoya, historiador del equipo de Iniciativas de Memoria del CNMH.


De los campos minados al campo de fútbol

Lugar: Canchas sintéticas 5 Site, ubicadas en la Avenida de las Américas # 68ª - 94, Bogotá
Día: Miércoles 25 de septiembre
Hora: 11:00 a.m.

  • La inauguración será el 26 de septiembre a las 5:30 p.m. en el Teatrino del Museo La Tertulia, con un concierto de arrullos y alabaos de la Cuenca del Río Yurumanguí. Aforo Limitado.
  • El Museo de Memoria de Colombia ofrecerá una amplia agenda cultural, artística y educativa con entrada libre
  • La exposición estará abierta del 27 de septiembre al 27 de octubre, de martes a sábado de 10:00 a.m a 7:00 p.m. - Domingo de 2:00 p.m. a 6:00 p.m. Entrada libre

A partir del próximo jueves 26 de septiembre Cali tendrá la oportunidad de conocer, escuchar y aprender de las historias que trae el Museo de Memoria de Colombia con la exposición “Voces para transformar a Colombia”, una exposición que visibiliza los testimonios y voces de los sobrevivientes del conflicto armado. Esta experiencia será presentada en el Museo La Tertulia en el marco de la Temporada “Luz para la Memoria”, que busca generar preguntas y conversaciones sobre cómo distintas comunidades del país han enfrentado la violencia a través de los años y cómo, entre todos, podemos construir un futuro mejor.

Además del recorrido por las diferentes piezas de memoria que conforman la exposición, el Museo ofrecerá una nutrida agenda de eventos artísticos y actividades educativas de entrada libre que se extenderá por 32 días y que tendrá lugar en diferentes lugares de la ciudad, teniendo como centro el Museo La Tertulia y la Feria Internacional del Libro de Cali. Los caleños podrán asistir a 12 conversatorios nacionales y 2 internacionales, 5 ciclos audiovisuales locales e internacionales, 1 intervención muralista en gran formato, 4 conciertos, 6 funciones de danza y teatro, 21 talleres creativos, 5 acciones conmemorativas y laboratorios de creación en barrios de la ciudad.

Cali recibirá la visita de artistas y líderes sociales provenientes de municipios como Lloró, Quibdó, Nuquí, Tumaco, Buenaventura, Trujillo, Yurumangui, Bogotá, Medellín, Popayán, Cúcuta, Barrancabermeja y Jambaló. Contará con la participación de artistas como la maestra Zully Murillo, Cynthia Montaño y Hugo Candelario. También, participarán en las actividades invitados internacionales de España, Argentina y Chile que trabajan temas de memoria histórica y derechos humanos.

Asimismo, el público general conocerá iniciativas locales de memoria que realizan organizaciones del Valle del Cauca. Experiencias creadas por artistas que desde el cómic, la poesía, el canto, la cuentería, el grafiti, los documentales y el fútbol han hecho de la memoria una herramienta contra el olvido.

Para Rafael Tamayo, director del Museo de Memoria de Colombia, la responsabilidad histórica en la construcción de la memoria implica generar espacios que nos ayuden a entender y reconocer qué pasó, porqué pasó, cómo pasó, cuándo pasó y a quién le pasó.

“Conociendo las historias de vida de aquellas personas que sobrevivieron y de quienes no lo hicieron podemos construir la historia del conflicto y contribuir a transformar los imaginarios y las prácticas de la violencia a partir de mensajes de esperanza para que estos hechos no se repitan”, afirmó.

La versión itinerante del Museo de Memoria de Colombia quiere crear un escenario vivo, abierto, incluyente y participativo para las víctimas y la sociedad en general. Acciones que desde el arte y la educación aporten a la consolidación del papel de la memoria histórica como derecho y patrimonio público, reconociendo la pluralidad de las memorias del conflicto armado y promoviendo una cultura democrática para la no repetición.

Consulta la agenda completa en www.museodememoria.gov.co


Para mayor información:

Juan Camilo Acosta
Comunicaciones - Museo de Memoria de Colombia
316 302 6013
juan.acosta@cnmh.gov.co

Laura Angélica Cerón
Comunicaciones - Museo de Memoria de Colombia
301 706 3841
laura.ceron@cnmh.gov.co

Página 1 de 169

Más noticias de memoria

  • 1
  • 2
  • 3
Prev Next

Palabras del director del CNMH, en apert…

10-10-2019 Noticias CNMH

Palabras del director del CNMH, en apertura del Seminario de Archivos de DDHH, Memoria Histórica y Transparencia

Apreciadas Señoras y Señores Representantes del Gobierno Central, demás ramas Y organismos autónomosInvitados internacionalesEntidades de La Rama EjecutivaVíctimas, organizaciones sociales Y... Más información

“La música nos ha mantenido unidos”, Hug…

09-10-2019 Noticias CNMH

“La música nos ha mantenido unidos”, Hugo Candelario

El pasado viernes 27 de septiembre, el Grupo Bahía, uno de los mayores representantes de la música tradicional del Pacífico,... Más información

Museos para la reconciliación: comunidad…

03-10-2019 Noticias CNMH

Museos para la reconciliación: comunidades, pedagogías y  memorias

El Consejo Internacional de Museos (ICOM), el Centro Nacional de Memoria Histórica e ICOM Colombia realizarán el primer taller de... Más información

“Hay que tener un museo conectado con la…

03-10-2019 Noticias CNMH

“Hay que tener un museo conectado con las exigencias actuales”, una conversación con Francisco Estévez

Hablamos con Francisco Estévez, director del Museo de Memoria y los Derechos Humanos de Chile, sobre la creación y apropiación... Más información

El Museo de Memoria de Colombia llega a …

27-09-2019 Noticias CNMH

El Museo de Memoria de Colombia llega a Cúcuta

Cúcuta recibe la instalación del Museo de Memoria de Colombia en el marco de Juntos Aparte, la segunda versión del... Más información

Conmemora Radio estará en Cali, ¡sintoní…

24-09-2019 Noticias CNMH

Conmemora Radio estará en Cali, ¡sintonízate!

Conmemora Radio, el programa radial del Centro Nacional de Memoria Histórica, acompañará al Museo de Memoria de Colombia en su... Más información

El CNMH se tomó a Medellín con mensajes …

23-09-2019 Noticias CNMH

El CNMH se tomó a Medellín con mensajes de encuentro y reflexión en torno a la memoria

Con la distribución de más de 6.000 libros de nuestras investigaciones e informes, entre ellos el Basta Ya!, 21 conversatorios,... Más información

Gran acogida a las jornadas de Fortaleci…

23-09-2019 Noticias CNMH

Gran acogida a las jornadas de Fortalecimiento y Registro de Archivos

En el marco de la construcción participativa que se viene trabajando entre la Dirección de Archivo de los Derechos Humanos... Más información

De los campos minados al campo de fútbol

20-09-2019 Noticias CNMH

De los campos minados al campo de fútbol

Miembros de la Fuerza Pública víctimas de minas antipersonal integran el Club Héroes de honor, uno de los equipo de... Más información

Cine + Memoria

“Canaán, templo y cuna de campesinos”

“Canaán, templo y cuna de campesinos”

01-03-2019 Cine + memoria

“Los que nos quedamos aquí no supimos lo que sufrieron los que se fueron. Y los que se fueron no supieron lo que vivimos los que nos quedamos aquí, aguantando la violencia”, dice un habitante de Canáan, municipio de Chibolo,...

JoomShaper