El departamento de Cesar es uno de los más ricos de Colombia. Pero también es el mejor ejemplo – o quizás el peor – de lo que ha sido la disputa por la tenencia de la tierra en el país. En los últimos 30 años sus habitantes han visto transcurrir varias bonanzas que se han entremezclado con varios ciclos de violencia: la del algodón, la de la marihuana, la ganadería y la que trajo el carbón.

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